La mast. femenina ayudaría a lograr el orgasm

relacion

 

Si él llega pronto, si él tarda, si él ajusta su tiempo al tuyo pero no recibes el estímulo adecuado. Ante tantos obstáculos ¿no sería mejor poner el asunto, literalmente en tus manos?

No llegar al orgasmo en el coito es la queja que se escucha y se lee con más frecuencia entre las mujeres. Sobre todo cuando la cópula se realiza en la postura más popular: la del misionero, ambos tendidos con él encima de ella que lo recibe con las piernas abiertas. Es una circunstancia que ha sido objeto de toda clase de conclusiones, chanzas y, sobre todo, de desconocimiento.

El número de mujeres que alcanzan el orgasmo en el coito siempre o casi siempre oscila entre el 30% y el 63%, según las encuestas. Lo que significa que no llegan a él nunca o casi nunca entre el 37% y el 55% de ellas.

Entre las jóvenes que mantienen sus primeras relaciones sexuales, no llegan al orgasmo en el 51% de los casos. También se ha observado que la proporción de orgasmos en el coito aumenta con la experiencia sexual de la mujer.

Multitud de causas
Se ha atribuido esta “dificultad” a numerosas causas: inmadurez psicológica femenina (porque no ha trasferido su sensibilidad erótica desde el clítoris a la vagina), demasiada masturbación con estímulo del clítoris, poca habilidad masculina en el coito, pene poco grueso, que él eyacula precozmente, que él tarda en llegar y aburre a la mujer… Y podría hacerse una lista más amplia.

Pero, lo cierto es que la simple inserción del pene en la vagina proporciona sensaciones agradables, sí, pero que no llegan muy lejos si no se añade el estimulo del clítoris. Sólo este puede hacer llegar a la mujer al orgasmo. Con el tiempo, incluso en la postura del misionero, las mujeres aprenden a mover la pelvis de forma que consiguen ese estímulo. Pero hay que buscarlo y no le sucede a todas.

La solución es más prosaica
Cambiar de postura a otras mejores para la estimulación del clítoris (ellas encima). Que ellos estimulen manualmente el clítoris durante la cópula; lo que no siempre se puede hacer con habilidad y eficacia (ellos no saben la estimulación que están proporcionando realmente y les cuesta acompasar el ritmo de ese estímulo con el suyo propio del pene en la vagina).

Los hombres experimentados saben que esa es la mejor solución
Masturbarse durante el coito para asegurarse el orgasmo es, pues, la mejor opción de todas. Es una buena opción. Mejor que hacerlo después y en solitario.

Esto produce alivio, sin duda, pero termina cargando a la mujer de rencor y cierta hostilidad. Pero si se masturba durante el coito, puede compartir su placer, peleárselo, como hace el hombre durante la cópula, y hacerlo simultaneo con el del hombre, incrementando la sensación subjetiva de placer y unión.

Masturbarse durante el coito para asegurarse el orgasmo es una buena opción. De hecho, un número significativo de mujeres emparejadas (69%) la han adoptado espontáneamente.

Pero se necesita tener la confianza necesaria con la pareja para que esta no se sienta menospreciada por ello. Y los hombres experimentados saben que esa es la mejor solución, la aceptan y la comparten. La frase machista “no hay mujer frígida sino hombre inexperto” es radicalmente falsa; centra el placer femenino donde no está (en el hombre) y lo aleja de su verdadera promotora: la mujer.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: